El Riesgo del uso de términos genéricos: Las marcas débiles.

La utilización de términos genéricos en las denominaciones de las marcas es una práctica habitual, si bien no está exenta de ciertos inconvenientes.

El principal problema que esto presenta es la falta de fuerza distintiva que obtienen dichas marcas, por lo que la función que ha de cumplir la marca se ve menguada, es decir, su ius prohibendi es menor. Así pues, no es raro que encontremos bastantes marcas que se parecen mucho, al usar dentro de sus denominaciones vocablos genéricos. El uso de dichas denominaciones conlleva que los competidores han de tolerarse en el mercado debido a la falta de fuerza distintiva que tienen, salvo claro está, en caso de marca notoria o renombrada.

La cuestión de la compatibilidad entre marcas que coinciden exclusivamente en palabras genéricas ha sido recientemente discutida por la Sentencia de 11 de octubre de 2.016 del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, (Sala de lo Contencioso-Administrativo, Sección2ª). En este caso concreto se analizó la compatibilidad entre la marca “VINOS DE BELLOTA” y “LAS BELLOTAS”, coincidentes ambas en el vocablo genérico “BELLOTA”

Dice el Tribunal que para realizar esta labor se ha de aplicar, al caso concreto, criterios de experiencia que le permitirán apreciar si se puede producir en el consumidor error de que está adquiriendo algo que no está amparado por la marca que desea, o la asocie con ella.

En este caso el Tribunal entendió, reafirmándose en su anterior sentencia de 22 de diciembre de 2015 que se trataba de denominaciones totalmente diferentes que pueden convivir en los mismos canales de comercialización, sin crear riesgo alguno de confusión ni de asociación entre los consumidores, pues el hecho de que compartan el término genérico ” BELLOTA” no susceptible de apropiación individualizada , no crea semejanza alguna entre ellas ya que los restantes términos que acompañan a dicho vocablo en la marca impugnada, “B DE BELLOTA” le confieren identidad e individualidad propia, creando un conjunto gráfico denominativo totalmente diferente de la marca prioritaria, “LAS BELLOTAS”.

Por tanto, a pesar de que los campos aplicativos sean iguales, por proteger ambas marcas productos de restauración y alimentación, no concurre la doble identidad exigida por la Ley.
En términos muy similares se pronuncia la Sentencia dictada el 09 de mayo de 2016 en la que se indicaba, en cuanto a los elementos denominativos de los signos enfrentados “BELLOTAMANIA” (marca impugnada) y “LAS BELLOTAS” (marca prioritaria), que existían “suficientes diferencias denominativas pues salvo que ambas contienen el vocablo BELLOTA, su denominación en conjunto es bien diferente, aparte de tratarse éste de un término genérico, no susceptible de apropiación. Y lo mismo cabe decir desde el punto de vista fonético ya que ambos signos ofrecen sonidos diferentes. En esta sentencia el Tribunal declaró que desde un punto de vista conceptual la evocación de un producto natural como son las bellotas, transmite unas ideas muy genéricas, lo que impide considerarlo como un factor de confusión.